LA HISTORIA DE MANSO PELEGRI
Entrevista
SCHNAUZERS
DE MANSO PELEGRÍ
[Extracto de la
entrevista publicada en la revista “Orejudas Club” de Fundación Purina,
realizada por Jaume Camps. Fotos Gaspar y Oriol Bartra. Marzo 1994]
Manso
es sinónimo de casa pairal, masía, mas, con diferencias locales o incluso según
la categoría de la casa de campo catalana, casas que se iniciaron en el siglo
XV como viviendas de terratenientes, incluso con sus torres o murallas de
defensa, hasta el auge agrícola ganadero posterior y, en la actualidad, muchas
se han transformado en restaurantes y muchas en residencias de alto nivel.
El
Vallés es una comarca catalana de bellísimo paisaje, con colinas, pinares y
valles fértiles, donde prosperaron muchísimos mansos. Cerca de Cardedeu y en
plena campiña está “Manso Pelegrí”, adaptado ala vida moderna y en él
está el criadero de Schnauzers con el afijo tomado del nombre de la casa pairal.
Son
propietarios el matrimonio formado por Mario Gil de Biedma y Alejandra Galofré,
que son Jueces Internacionales de varios grupos y a la vez son criadores de un
mayor nivel en Schnauzers Medianos Negros de España, ya que han conseguido nada
menos que un campeón en Inglaterra, así como varios en países nórdicos,
aparte los numerosos españoles.
Nos
reciben, con su característica amabilidad, en Manso Pelegrí, y es cerca de su
piscina donde transcurre la entrevista, ya que así es como conviven con los
perros, mezclados entre la familia, ya que no tienen, según dicen, frías y
despersonalizadas perreras, sino que están con ellos, así como en algunas
familias particulares que viviendo en el anonimato les dan esta seguridad y cariño
tan importantes para el desarrollo equilibrado de su carácter, imprescindible
para “lucirlo” en los mejores Rings europeos, y que transmiten
concienzudamente a su prole.
Hablando
de prole, los hijos, bellísimos, de la pareja aún a su corta edad, están
totalmente integrados con los perros y a buen seguro continuarán la saga
familiar.
G.P.
Alejandra y Mario, ¿podéis comentarnos el origen del afijo, así como lo que
destacarías de vuestros perros?
A.M. “Manso Pelegrí”, un afijo de gran tradición cinéfila pues ya en
los años cincuenta eran expuestos perros, con dicho afijo, que venían de las
mejores líneas Centro-Europeas y que eran importados personalmente por D. Mario
Riviere, gran cinéfilo, que era mi abuelo materno (de Mario Gil de Biedma) y que
mucho me enseñó; soy el único descendiente que heredó su pasión por la
herencia genética cinófila.
Otras
de las pasiones que hemos heredado es el interés inagotable por la Etología o
estudio del comportamiento de los animales y en especial de los perros, que no
dudamos en aplicar en la selección del carácter de nuestros ejemplares.
Es
por ello que quizá adquirir un MANSO PELEGRÍ sea tan difícil pues creen que un
buen producto es fruto de muchas atenciones, cuidados y selecciones y ello se
obtiene solo con la crianza personalizada de sus criadores. Práctica muy difícil
de llevar en la masificación de ejemplares en las que suelen denominarse “Fábrica
de Perros”, totalmente deshumanizados y sin un control de la evolución del
carácter de los cachorros. Solo llevando un buen control higiénico (cuando lo
llevan) creen poder “FABRICAR” excelentes perros tanto a nivel de belleza
como de carácter. No es que queramos criticar una u otra postura, simplemente
hemos decidido seguir una tradición conscientemente heredada del “Savoir
Faire” de antaño, tan escaso en nuestros días y tan anhelado por todos, lo
que podríamos comparar al trabajo de unos verdaderos artesanos de la cinefilia
internacional, y abiertos a cualquier cambio por innovador que sea, si va en
beneficio de la raza.
Realmente,
el que elige un Schnauzer de Manso Pelegrí sabe que no sólo elige un excelente
ejemplar de belleza, apto para cualquier exposición del más alto nivel
internacional, sino también un Schnauzer con un carácter excelente fruto de
estudio y del trabajo de sus criadores.
